lunes, 28 de mayo de 2007

Lo mismo de la despedida


Voy a copiar la editorial que acabo de escribir porque quiero compartirlo con ustedes:

Hay cosas lindas y otras ingratas en esto del jardín. Una de las ingratas son cuando un niñ@ se va. Sucede que se va con un montón de historias, personales y colectivas, con una familia entera, es decir, no se va sol@. Hay lazos que perdemos, redes con las que, a la larga, no vamos a contar. Quisiéramos que siempre nos mantuviéramos en contacto, que nos vinieran a ver, que nos sigamos llamando por teléfono diariamente, que conversemos de otras cosas que no son precisamente la educación. Es un poquito de muerte, de divorcio. En general, se van después de haber pasado varios años en el jardín y eso para una personita de dos o tres años es literalmente toda una vida. Estas situaciones las vivimos varias veces en el año, especialmente en la graduación. Si bien es cierto que en esa época se nos permiten lágrimas y abrazos colectivos, durante el año sufrimos pérdidas individuales que nos duelen igual. De hecho, hoy tengo un agujero en mi corazón.

martes, 22 de mayo de 2007

MORIR PARA VIVIR

Esto mismo dice Patricia May en su comentario del sábado. Dice que sería tan bueno que nos despojáramos de nuestras trancas, prejuicios, pasado negro, poder vivir sin aquello que nos limita , que nos pesa y no nos permite expresar la luz y potencia del alma. Para eso tenemos que tocar fondo. La Daniela todavía tiene que llegar más profundo. Todos tenemos que estirar el elástico hasta cuando se rompa (cada uno sabe) y no dejarnos influenciar por lo que el resto opina o piensa o creemos que piensa (porque uno se pasa los rollos solita). Hay que darlo todo, hacer todo lo que se nos ocurra o nos sugieran, es la única forma de poder morir o matar lo que nos pesa y vivir.

jueves, 17 de mayo de 2007

ME ESTÁ CAYENDO LA TEJA

Ya! Parece que estoy haciendo click! Hoy me hizo tan bien ir a la psicóloga, conversar con mi amiga Vivi y con la Angela y la Daniela. Se me fue el dolor de cabeza, la angustia, la presión, la prisión mental y emocional. Hoy me quiero como soy y me acepto con lo que he vivido y con lo que tengo. Siempre escuché que uno vive y tiene lo que quiere y no estaba tan de acuerdo porque encontraba que habían muchas cosas que no dependían de uno. Pero resulta que es la pura verdad, siempre y cuando no sean tus aspiraciones de ser una Bolocco y tener millones de dólares y vivir viajando sin trabajar ni nada. Haciendo eso a un lado, uno vive la vida que quiere, no la que puede. Porque el asunto está en vivirla COMO uno quiere. Es como querer lo que uno hace en vez de hacer lo que uno quiere. ¿Me doy a entender? En fin, estoy feliz como una perdiz. Ya no dependo de nadie ni de nada para serlo. Decidí vivir una buena vida y eso es.

jueves, 5 de abril de 2007

Buen comentario

Daría todo lo que se por la mitad de lo que ignoro. Este sentimiento tengo cada vez que leo un libro, cosa que es bastante seguida o veo alguna película interesante. Me encantaría leer muchas más cosas y saber mucho más pero la vida no me alcanza.